Y un intento paticorto de celos de tu parte
se encuentra con una histriónica manifestación
de pertenencia de mi lado.
Y derrepente algo hierve
sólo de pensar que al menos
en alguna pequeña parte de mí
te gustaría hundir las uñas
y apartar terreno para tí.
Hoy me levanté
y me hallé un listón blanco
atado por el pecho y enredado
entre los cabellos y mi cuello.
No sé si lo has puesto, si me lo he atado, o sólo lo he descubierto hasta hoy...
Wednesday, October 11, 2006
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
5 comments:
siempre estuvo allí...
solo que a veces toca apretarlo un poco, y entonces lo sientes...
yo creo que estoy bien...
¿qué diablos pasó?
¿estoy muerto!
y soy el último en enterarme.
Lúis... ¿Por qué escribes eso? No me gusta encontrate aquí, no me gusta!!!
Post a Comment