Soñé verte, llegar y con una mirada esperanzada
plantarme silenciosa frente a tus ojos.
Y no reconociste mi sonrisa.
El espejo me confirma que no hay nada especial,
como habrás de distinguirme tú entre tantas?
Me provoca pavor mi simplicidad y tu alma voluble y ligera.
Te temo al grado de la histeria
No me olvides
Mas allá de la fascinación, del cariño, curiosidad, respeto, de lo que sea que hayas guardado para mí.
Conservame en tu memoria y me doy por bien servida.
Soy confiada, pero no inocente.
Siempre la esperanza queda
y quizás pueda ser mañana
que el amancer te traiga
a la chica triste que te hacía reir
Sunday, September 17, 2006
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